3×03 · La luz interior de El Quinto Beatle
Tercer episodio de la tercera temporada. En la mesa, Virginia Maestro, Roberto Álamo, Pancho Varona, Litus Ruiz y Marta G. Navarro.
Dónde estabas cuando murió
El programa arranca con una ronda de recuerdos: dónde estaba cada uno cuando se enteró de la muerte de un músico. Roberto recuerda la de Elvis en 1977; Marta, la de Lennon en 1980; también salen George Harrison, Little Richard y Antonio Vega. Pancho cuenta que supo de la muerte de Enrique Urquijo en Montevideo, en plena gira, y que esa noche cantó «Quiero beber hasta perder el control». Virginia recuerda la de Amy Winehouse, que le llegó en el Blues Cazorla.
¿Los músicos se apagan a partir de los cuarenta?
Pancho lanza una tesis: los músicos pop pierden fuelle creativo pasados los cuarenta o cincuenta, algo que no ve en otras artes. La mesa discute, y Marta pone como contraejemplo la curiosidad de McCartney por la música nueva.
A quién del entorno Beatle les habría gustado conocer
Brian Epstein, George Martin, Neil Aspinall, Mal Evans, Stuart Sutcliffe (con la película Backbeat de fondo), Astrid, Mona Best y Maureen Cleave. De ahí sale el plan de un viaje a Liverpool.
Parece Beatle, pero no lo es
Roberto Álamo estrena sección dedicada a canciones que suenan a los Beatles sin serlo. La primera es «Mr. Blue Sky» de ELO, con la historia de la llamada de Jeff Lynne a McCartney en 1976, que el propio programa presenta como leyenda sin confirmar. También aparecen Crowded House, Neil Finn y Bowie.
Beatles sustitutos
El juego final: armar unos Beatles de recambio. La alineación de Pancho es Nick Mason por Ringo, Eric Clapton por Harrison, Kurt Cobain por Lennon y Sting por McCartney. Los demás proponen a Levon Helm, Glen Hansard, Bob Dylan, Neil Finn, Jamie Cullum, Paul Simon o Roger Hodgson, y se cuelan los Traveling Wilburys, los Rutles y los Bee Gees. Hay también versión femenina: Amy Winehouse, Alanis Morissette, Joni Mitchell, Carole King, Bonnie Raitt y Aretha Franklin.
Queda tiempo para la campaña de la audiencia «Queremos que Virginia hable más» y para el homenaje de Coke Belda a los Bee Gees.
Imagen: Alexander von Schulz / Unsplash